jueves, 30 de julio de 2009

Aquellas necesarias caídas que nos da la vida

Me preparaba un té en la cocina para poder abrigar aquellas heladas noches que estamos vivenciando este invierno, y por mi mente pasaban recuerdos de aquellos porrazos que la vida me ha dado, y no me refiero a aquellas caídas que termino botado en el piso, y pese a que soy experto en ellas, más adelante creo me referire a ellas. Quiero hacer alusión a aquellos porrazos que por confianza, inexperiencia, inmadurez entre otros muchos factores nos suele otorgar la vida y de los cuales debemos sacar lo mejor.

Claramente son algo doloroso de lo cual, nos causará daño, no nos serán fácil afrontarlos, bueno pareciera ser que de lo fácil no se aprende o no se aprende lo suficiente, pero es algo que no podemos evitar. Todos y sin excepción tendremos de aquellos en la vida, y mientras más luego mejor, una caída tardía puede llegar a ser mucho más dolorosa, y bueno algunos sólo necesitaran unas pocas, mientras que otros una cantidad necesaria.

Como experiencia personal he sufrido varias, pero a pesar que en un principio calaron hondo en mi ser, con tantas he ido adquiriendo fortaleza ante ellas y primordialmente siempre pararme y seguir adelante, es por ello que quizas eso es algo de lo más importante, el hecho de que ante toda adversidad siempre sepamos tomar lo bueno y poder avanzar, no estancarnos, internalizar las enseñanzas y mirar así las sorpresas que la vida nos depare, porque si hay algo claro, es el hecho de que la vida continua y las sorpresas siguen a la vuelta de la esquina...

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